El programa permite retirar escombros, muebles y electrodomésticos averiados de hasta 15 bolsas y 500 kilos, previo aviso telefónico y con un cartel visible en la vereda.
El servicio municipal denominado «recolección programada» permite a los vecinos deshacerse de escombros, muebles, electrodomésticos averiados y otros objetos en desuso. Para acceder, se debe llamar a un número telefónico y luego dejar los materiales en la vereda, en hasta 15 bolsas y con un peso máximo de 500 kilos, acompañados de un cartel visible que indique el número de trámite.
La mayoría de los objetos retirados son escombros de viviendas en renovación o electrodomésticos que dejaron de funcionar. No obstante, en ocasiones aparecen otros artículos que, al ser abandonados en la vía pública, pueden evocar recuerdos de épocas pasadas.
Un monitor de tubo de 17 pulgadas, por ejemplo, puede recordar a la computadora familiar de los años 90, compartida entre hermanos adolescentes. Un sillón dejado en una esquina puede traer a la memoria el primer sofá comprado al independizarse. Bolsas con libros, vinilos y CD son revisadas por transeúntes en busca de objetos de valor.
También se encuentran fotografías antiguas, de aquellas tomadas con cámaras de rollo, antes de la era de los celulares y las selfies. Estas imágenes, dispersas en el suelo, alguna vez fueron parte de un carrete revelado.
El servicio de recolección programada retira estos objetos de forma gratuita, previa coordinación telefónica. Los vecinos deben colocar los materiales en la vereda con la identificación correspondiente.
