El Ejecutivo nacional lanzó la licitación para entregar en concesión, por cinco décadas, las tres líneas del Belgrano Cargas. El pliego establece un modelo de gestión privada con controles estatales, según el texto oficial.
El Gobierno nacional lanzó la licitación para entregar en concesión, por un plazo de cincuenta años, las tres líneas del Belgrano Cargas. La medida fue publicada en el Boletín Oficial y establece un esquema de participación privada en la operación y mantenimiento de la red ferroviaria de carga del norte argentino.
El sistema Belgrano Cargas comprende alrededor de 7.600 kilómetros de vías operativas, distribuidas en dieciséis provincias, que conectan la región productiva del norte con los puertos y con países limítrofes. Según datos oficiales, en 2021 y 2022 se transportaron más de ocho millones de toneladas anuales, aunque la participación del ferrocarril en la carga total del país se ubica en torno al 5%.
El pliego de la licitación establece que el concesionario podrá solicitar al Estado la desafectación de tramos considerados no operativos. De los más de quince mil kilómetros que integran las tres líneas, aproximadamente la mitad se encuentra actualmente en funcionamiento.
En materia de resolución de controversias, el contrato prevé dos instancias: un panel técnico creado dentro del propio contrato y, en caso de disputas no resueltas, un tribunal arbitral. Para concesionarios con accionistas domiciliados en el exterior, el arbitraje tendrá sede en Uruguay; para empresas locales, en la Ciudad de Buenos Aires. El umbral para acceder a dicha instancia es de u$s500.000. Además, los inversores extranjeros podrán recurrir a tratados bilaterales de inversión.
En cuanto a la tarifa, el pliego fija un valor máximo que el concesionario podrá cobrar, actualizable anualmente, con un incremento adicional del 15% una vez completadas las obras obligatorias.
Durante el anuncio oficial, no se hicieron referencias a los trabajadores ferroviarios ni a su participación en el nuevo esquema de gestión.
