En Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Santiago Casas analizó el impacto que tienen las restricciones cambiarias sobre las decisiones de inversión en la Argentina. El economista consideró que la decisión de mantenerlas puede funcionar como un mecanismo de protección frente a una eventual volatilidad en los movimientos de capitales.
En Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Santiago Casas analizó el impacto que tienen las restricciones cambiarias sobre las decisiones de inversión en la Argentina. El economista consideró que la decisión de mantenerlas puede funcionar como un mecanismo de protección frente a una eventual volatilidad en los movimientos de capitales.
El debate también incluyó las dificultades que el cepo cambiario genera para atraer inversiones y las perspectivas sobre su eventual eliminación. Mientras Casas señaló los riesgos de una apertura total, Ariel Maciel y Santiago Llull plantearon sus propias consideraciones sobre el acceso de los inversores al mercado argentino, el tipo de cambio y la estabilidad de cara al próximo proceso electoral.
El cepo cambiario y las inversiones en Argentina
Santiago Casas consideró que la decisión oficial de mantener las restricciones cambiarias funciona como un mecanismo de protección frente a una eventual volatilidad. “Las restricciones cambiarias para mí fueron, la decisión de no removerlas, de alguna forma, para el gobierno un seguro para que no se descontrole la entrada y salida de capitales eventualmente a Argentina”, explicó.
Casas estimó que una eliminación total del cepo podría haber generado una mayor llegada de fondos durante este año, pero también un escenario de salida de capitales posteriormente. “Si no hubiera habido CEPO a la entrada de capitales, hubiéramos tenido mucha más entrada de capitales, no salida de capitales, mucha más entrada de capitales”, sostuvo.
Sin embargo, aclaró que el cepo “no es inevitable, es una decisión de política económica” y reconoció que mantenerlo “te complica toda la entrada de capitales que se espera tener en Argentina”.
Ariel Maciel puso el foco en las demandas de los inversores y en el impacto de las restricciones sobre los grandes proyectos que podrían llegar al país. El periodista señaló que en encuentros con inversores vinculados a sectores estratégicos, como minería, cobre y litio, existe una preocupación común: “Todos coincidieron en que el cepo al dólar es lo peor que le está pasando a la Argentina en términos de inversión”.
Dólar, elecciones y el desafío de mantener la estabilidad
Santiago Llull planteó una mirada más cautelosa frente a una eventual eliminación inmediata del cepo. “Yo hoy no soy tan fanático de sacar el cepo, me parece que es un riesgo muy grande asumir para un gobierno que lo que quiere es una estabilidad”, afirmó.
De todos modos, anticipó que el tipo de cambio debería acompañar parcialmente la inflación: “Seguramente alguna corrección, por lo menos por inflación, el tipo de cambio va a tener que tener”. Y resumió su pronóstico: “Yo no creo que llegue con este dólar, pero tampoco, como dice Nacho, creo que llegue con un dólar totalmente descontrolado”.
Ignacio Bongiovanni coincidió en que las restricciones a la salida de capitales también condicionan las inversiones futuras. “Las barreras a la salida funcionan como barreras a la entrada”, sostuvo. Y lo explicó con una comparación: “Vos no vas a entrar si después no podés salir”.
Bongiovanni también destacó la particular relación de los argentinos con el dólar: “El argentino es una especie de bicho raro que se va todos los días a dormir con un ojo abierto, viendo qué pasa con el dólar al día siguiente”.
En ese escenario, consideró que el Gobierno buscará llegar al próximo proceso electoral con el tipo de cambio bajo control: “No estoy diciendo que el gobierno quiere llegar con este dólar de 1.500 al año que viene, porque para mí no va a ser así, pero quiere llegar con el bicho verde controlado”.
