El conductor habló en el programa radial de Marina Calabró sobre su relación actual con su excompañera y su traspaso de elnueve a América TV.
La salida de Beto Casella de Bendita en diciembre de 2025 marcó el fin de una etapa en la pantalla de elnueve. Después de dos décadas al frente del ciclo, el presentador se sumó a la grilla de América TV con su nueva propuesta, Buena Televisión (BTV). El traspaso implicó una reorganización en el equipo: un sector lo acompañó en su nueva etapa profesional, mientras que el resto permaneció en el canal. Edith Hermida ocupó el lugar de su excompañero y expresó su malestar.
Casella se refirió al tema en el programa radial #Calabró1079, conducido por Marina Calabró en El Observador. La periodista le recordó que Hermida había pasado por ese estudio días atrás y no respondió si extrañaba al conductor. Ante la consulta directa, Casella respondió: “Yo no”.
El conductor explicó la relación actual con Hermida: “Se ve que armé un mecanismo de borrón y cuenta nueva. Ahora no es que nos mandamos mensajitos; me parece que nos deseamos feliz cumple en los respectivos cumpleaños, pero tampoco teníamos una relación de amistad de vernos o de decir ‘perdí un amigo’”.
En cuanto a su vínculo con el resto del equipo, señaló: “Yo siempre lo dije: era una relación de mucho compañerismo, lo disfrutamos durante años, pero después no es que sentís como cuando se te va un amigo a vivir a otro país y lo vas a despedir a Ezeiza”. Sobre a quiénes extraña, mencionó: “A algunos muchachos, tipo el utilero, gente con la que sí tenía trato incluso fuera del canal. Pero después no. Yo una vez que despego, despego. Así que sí, es mutuo: el no extrañar es mutuo”.
Respecto al silencio de Hermida, Casella sostuvo: “Por ahí ella tampoco quiere ser hipócrita, porque quedó el cariño mutuo por todo lo que se vivió. Nunca hubo un incidente, nunca un cruce. Lo atesorás como algo que estuvo bueno, pero tampoco querés ser hipócrita de decir: ‘Ay, me muero cuando me acuerdo de Beto’. Es sincera”.
La dupla trabajó junta desde el estreno de Bendita en 2006, año en que Hermida se incorporó al ciclo. Con el tiempo, se convirtió en la mano derecha del conductor y ocupó la silla principal durante sus ausencias. Tras la separación profesional, ambos se encuentran distanciados.
