Un matrimonio condujo durante 100 kilómetros por la autopista A21 en Italia con su hijo de 31 años sin vida en el asiento trasero. El hecho ocurrió entre los peajes de Casteggio y Voghera, al norte del país.
Un matrimonio recorrió 100 kilómetros por una ruta italiana con su hijo de 31 años muerto en el asiento de atrás. El episodio tuvo lugar en la autopista A21, que une Turín con Piacenza, entre los peajes de Casteggio y Voghera, al norte de Italia.
La víctima, de origen rumano, falleció de un infarto. Según la reconstrucción del diario italiano Corriere della Sera, el padre conducía el vehículo y la madre ocupaba el asiento del acompañante. La pareja creía que su hijo dormía, pero al detenerse en el peaje advirtieron que no tenía pulso y llamaron al servicio de emergencia.
El médico que acudió al operativo constató el fallecimiento. Posteriormente se informó que el joven tenía antecedentes cardíacos.
Voghera es una localidad de la región de Lombardía, en la provincia de Pavía. Cuenta con 39.000 habitantes y es un centro industrial y agrícola del Oltrepò Pavese, además de un nudo de comunicaciones por carretera y tren a pocos kilómetros de Milán.
Muerte de un hombre en Palermo
A finales de julio, un hombre de 50 años murió tras descompensarse en la vía pública luego de salir de un gimnasio ubicado en Soldado de la Independencia al 1000, entre Gorostiaga y la avenida Olleros, en el barrio porteño de Palermo. Personal del SAME acudió al lugar tras un llamado de emergencia que alertaba sobre una persona en paro cardiorrespiratorio.
Según informó la policía de la zona, el hombre caminaba por el lugar cuando cayó al suelo y se desvaneció. Los equipos médicos realizaron maniobras de reanimación, pero no lograron revertir el cuadro y constataron la muerte en el lugar. La identidad de la víctima no fue difundida oficialmente.
Minutos después llegó el padre del fallecido, quien sufrió una crisis nerviosa. Se solicitó una segunda ambulancia del SAME para asistirlo. Tras ser evaluado, permaneció en el lugar con pautas de alarma.
Oscar Ocampos, empleado de un local de depilación cercano, declaró a LA NACION que la víctima era un habitué de la zona. Según relató, vecinos y comerciantes indicaron que el hombre asistía cotidianamente al gimnasio de la cadena Megatlon, ubicado sobre la calle Migueletes. Tras finalizar su rutina, caminó por Gorostiaga y dobló en Soldado de la Independencia, donde se llevó una mano al pecho y se desplomó sobre la vereda.
Clientas del centro de estética de la cuadra comentaron que, antes de la llegada del SAME, un vecino intentó asistirlo con maniobras de reanimación. Cuando llegaron los profesionales, ya se había producido el deceso.
