El sitio arqueológico de Göbekli Tepe, en Turquía, considerado por la UNESCO como el ‘punto cero de la historia’, revela nuevas estructuras que habrían funcionado como viviendas domésticas, modificando la interpretación del complejo como un centro exclusivamente ceremonial.
El complejo arqueológico de Göbekli Tepe, ubicado en el sudeste de Turquía, a 60 kilómetros de la frontera con Siria y cerca de la ciudad de Sanliurfa, continúa siendo objeto de investigaciones. El sitio, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue identificado inicialmente como el santuario más antiguo del mundo. Nuevas excavaciones en un área al norte del sitio principal revelaron estructuras de planta cuadrada y rectangular que datan de la segunda fase de ocupación, alrededor del año 9.000 a.C.
El arqueólogo alemán Klaus Schmidt descubrió el sitio hace más de 20 años, tras estudios previos de la década de 1960 que mencionaban rocas extrañas en el lugar. Schmidt identificó un centro de culto neolítico construido por cazadores-recolectores aproximadamente 11.000 años a.C.
Arquitectura monumental
La arquitectura de Göbekli Tepe incluye círculos de piedra de entre 10 y 30 metros de diámetro, con pilares en forma de T de hasta 5,5 metros de altura. Estos pilares presentan tallas de fauna prehistórica, como jabalíes, zorros, gacelas, grullas, buitres, patos, serpientes, escorpiones y arañas. Según el arqueólogo Jens Notroff, estos relieves podrían representar una mitología asociada al monumento o ancestros importantes.
Nuevas estructuras domésticas
Las excavaciones recientes, dirigidas por el Prof. Dr. Necmi Karul, revelaron estructuras con planta cuadrada o rectangular, elaboradas con piedras, que incluyen piedras para moler y recintos que habrían funcionado como alacenas. Estas construcciones contienen menos pilares de gran tamaño que los recintos ceremoniales y sus interiores parecen más adecuados para actividades domésticas cotidianas.
Lee Clare, arqueólogo del German Archaeological Institute, explicó que “mucha gente no se da cuenta de que hay pendientes empinadas en el sitio. Era en estas laderas donde se construían los edificios domésticos. Debido a la erosión y los terremotos (como el que ocurrió recientemente en Sanliurfa), las casas se deslizaron por los montículos y sepultaron los monumentos circulares y los pilares que estaban cuesta abajo”.
Clare aclaró que los nuevos descubrimientos son obra del programa Türkiye’s Geleceğe Miras/Taş Tepeler, no de ningún individuo iluminado, como se rumorea en redes sociales.
Significado del hallazgo
Anteriormente se pensaba que Göbekli Tepe era un centro de culto estacional donde cazadores-recolectores se reunían para celebrar festines y rituales. El hallazgo de edificios rectangulares sugiere que la arquitectura monumental y la vida doméstica cotidiana podrían haber coexistido en el sureste de Turquía, cerca de la confluencia del Tigris y el Éufrates donde nació la agricultura. Esto refuerza la idea de que Göbekli Tepe era un asentamiento permanente donde diferentes tipos de edificios se utilizaban al mismo tiempo.
El sitio abarca 9 hectáreas, con al menos 20 círculos de piedra detectados mediante instrumentos avanzados, de los cuales solo una parte ha sido excavada. Las investigaciones continuarán en los próximos años en los alrededores del círculo central y en la colina donde está el árbol que funciona como señal para quienes visitan el lugar, preparado para el turismo con un museo circundante.
