El Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) de El Salvador registró un crecimiento interanual de 5.6% en mayo de 2026, según el Banco Central de Reserva (BCR). La construcción lideró la expansión con 9.7%, seguida por servicios inmobiliarios y el grupo de comercio, transporte, hoteles y restaurantes.
El Índice de Volumen de la Actividad Económica (IVAE) de El Salvador registró un crecimiento interanual de 5.6% en mayo de 2026, según datos del Banco Central de Reserva (BCR). Este resultado marca cinco meses consecutivos con tasas iguales o superiores al 4%, reflejando la continuidad del dinamismo económico nacional.
La mayor expansión correspondió a la construcción, con 9.7%, impulsada por proyectos habitacionales y comerciales del sector privado y por obras públicas de infraestructura vial y educativa, destaca el BCR. La institución añadió que el consumo de cemento aumentó 21.5%, un indicador asociado a una mayor ejecución de proyectos constructivos.
Ese desempeño se trasladó a los servicios inmobiliarios, que avanzaron 7% por el desarrollo de proyectos residenciales y comerciales. La cartera de créditos para adquisición y construcción de vivienda creció 13.9% y alcanzó USD 3,510 millones, un volumen que, según la autoridad monetaria, contribuyó a dinamizar la inversión y la demanda en el mercado inmobiliario.
El grupo integrado por comercio, transporte, hoteles y restaurantes registró un crecimiento de 6.7%. El BCR atribuyó ese resultado a una mayor movilización de mercancías, al incremento de la demanda interna y al mejor desempeño de los servicios de alojamiento y alimentación durante las celebraciones del Día de la Madre y ante una mayor afluencia de consumidores.
Los servicios del Gobierno también se expandieron 6.7%. El informe oficial vinculó esa variación con la ejecución de programas sociales y proyectos de infraestructura pública, entre ellos inversiones en educación, el fortalecimiento de los servicios de salud y la continuidad de iniciativas orientadas a la modernización institucional y la reducción de la brecha digital.
Además, el BCR indicó que las actividades financieras y de seguros crecieron 4.7%, apoyadas por la expansión de los depósitos y créditos del sistema bancario y por el aumento de las transacciones realizadas mediante canales digitales. El organismo indicó además que el sector asegurador mantuvo crecimiento de las primas en diversos ramos.
La producción industrial mostró una variación positiva de 4.5%. Ese avance estuvo impulsado sobre todo por la industria manufacturera, en especial por las actividades farmacéuticas y de alimentos, mientras que la mayor demanda de materiales de construcción favoreció la actividad extractiva y el suministro de energía eléctrica, agua y saneamiento reflejó una mayor demanda y mejoras en infraestructura.
Los servicios profesionales, técnicos y otros crecieron 3.9% por una mayor demanda de servicios empresariales, administrativos y de apoyo. A eso se sumó un mejor desempeño de las actividades recreativas, culturales y de entretenimiento, beneficiadas por el aumento del turismo y por la realización de eventos nacionales e internacionales.
Las actividades de información y comunicaciones avanzaron 1.1%. El banco central relacionó ese crecimiento con un mayor uso de servicios digitales, internet móvil y plataformas de información y entretenimiento, además de inversiones para ampliar y fortalecer la infraestructura de conectividad.
La excepción dentro del conjunto fue agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, que registró una contracción de 0.7% por factores climáticos que afectaron la producción agrícola. El organismo señaló que las medidas de apoyo gubernamental aplicadas al sector contribuyeron a mitigar esos efectos.
