La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó haber atacado infraestructura clave de Estados Unidos en Kuwait y Bahréin, en respuesta a una nueva oleada de ataques estadounidenses contra territorio iraní.
La Guardia Revolucionaria de Irán reivindicó el lanzamiento de ataques contra infraestructuras e instalaciones de Estados Unidos en Kuwait y Bahréin, una hora después de que Estados Unidos perpetrara una nueva oleada de ataques contra territorio iraní, en su segunda jornada consecutiva de ofensiva contra la República Islámica.
En un comunicado difundido por la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, se aseguró haber destruido infraestructura e instalaciones clave en las bases estadounidenses de Arifjan y Ali al Salem, en Kuwait, así como en la base aérea Sheij Isa y Jufair, en Bahréin.
La Guardia Revolucionaria precisó que Estados Unidos, al violar sus compromisos, atacó varias zonas costeras del sur de Irán y dos puentes en las provincias orientales que conducen a la sagrada Mashad. Advirtió que, si se repite la agresión, sus respuestas se ampliarán a otras bases estadounidenses en Oriente Próximo.
El órgano castrense garantizó que los guerreros del Islam no dejarán sin respuesta las agresiones del Ejército estadounidense.
Las autoridades de Kuwait informaron que están enfrentando ataques con misiles y drones contra su territorio. El Ejército kuwaití anunció que las defensas aéreas están respondiendo a amenazas hostiles y que las explosiones que puedan oírse son resultado de la interceptación de objetivos hostiles. Asimismo, instaron a la población a no acercarse a lugares donde hayan caído fragmentos de las operaciones de interceptación y a abstenerse de fotografiar o difundir imágenes relacionadas.
El Ministerio del Interior de Bahréin informó sobre la activación de sirenas de alerta y llamó a los ciudadanos a mantener la calma, dirigirse al lugar seguro más cercano y seguir las noticias a través de canales oficiales.
Los hechos ocurren en medio del recrudecimiento de las tensiones en el estrecho de Ormuz, horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con nuevas acciones desde la cumbre de la OTAN en Turquía. Tras los ataques estadounidenses contra territorio iraní, el presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que la intimidación ya no queda impune y que el estrecho de Ormuz solo se abrirá mediante acuerdos iraníes y no con amenazas estadounidenses.
