El partido opositor evalúa escenarios mientras el oficialismo y sus aliados definen el futuro de las elecciones primarias. Dirigentes como Axel Kicillof, Sergio Massa y Cristina Kirchner mantienen sus posiciones en reserva.
El peronismo observa desde una posición externa la discusión sobre las reglas electorales que se lleva a cabo entre el oficialismo y sus aliados. Las opciones en análisis incluyen la eliminación, suspensión o carácter optativo de las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO).
Según fuentes partidarias, cualquiera de estas variantes complicaría al espacio opositor. La herramienta que podría ordenar al peronismo hacia una unidad, actualmente improbable por acuerdos de cúpulas, es la misma que está en riesgo de desaparecer.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, busca ampliar su base de apoyo antes de la definición electoral. En caso de que las PASO se mantengan, Kicillof estaría dispuesto a competir. Sin ellas, necesitaría un caudal mayor para no depender de una negociación en la que, según su entorno, viene estando en desventaja. No obstante, los mandatarios provinciales con los que dialoga le solicitan resolver primero las disputas locales antes de considerar el tablero nacional.
Críticos internos sostienen que el Movimiento Derecho al Futuro, impulsado por Kicillof, termina dejando afuera a una base peronista más amplia que la que logra convocar.
Sergio Massa, exministro de Economía, observa el proceso con distancia. Sostiene que el gobierno nacional apura a la UCR, al PRO y a los gobernadores aliados a definir el mapa electoral con anticipación. Respecto a la oferta de listas colectoras entre La Libertad Avanza y sus aliados para destrabar la suspensión de las PASO, Massa afirmó: “es un caramelo de madera”. Explicó que, en su opinión, no hay diferencia entre esa colectora y que cada gobernador presente lista propia y avise que sus diputados acompañarán a Milei, ya que en ambos casos no obtendrían beneficios adicionales.
Puertas adentro, Massa reconoce que sin PASO el desorden interno tiene más chances de derivar en fractura, lo que podría beneficiar a Milei si le permite ganar en primera vuelta. No obstante, condicionó cualquier pronóstico a la evolución de la economía.
Cristina Kirchner no ha adelantado su estrategia. La eliminación de las PASO podría evitarle el riesgo de bendecir un candidato que pierda una interna y exponga la pérdida de votos del kirchnerismo sin ella como candidata. La duda es si buscará imponer a un ungido o se subirá al candidato mejor posicionado.
En caso de que Kicillof sea el nombre mejor posicionado, el apoyo de la expresidenta no sería automático. Kicillof debería saldar su relación con el kirchnerismo puro, según fuentes partidarias.
Si la interna se vuelve optativa, el resultado probable sería la movilización de minorías intensas, lo que favorecería al kirchnerismo a pesar de su pérdida de caudal propio.
Dirigentes como Sergio Uñac o Miguel Pichetto reclaman que el mecanismo de disputa exista, más allá de cómo termine diseñado.
El empresario Jorge Brito evalúa su participación. Hasta ahora, condicionaba su ingreso a la existencia de una interna y a que esa interna sea contra el kirchnerismo. En su entorno recuerdan que ese sector nunca le dio pelea a nadie. Brito construye puentes y habla con todos. No aceptaría una senaduría ni la gobernación de Salta como premio consuelo. Su horizonte incluye un eventual balotaje, donde busca evitar que la derecha de Mauricio Macri o los restos de Juntos por el Cambio se alineen con Milei.
