Con el estreno de ‘La muerte de Robin Hood’, el mito del bandido de Sherwood regresa a la pantalla. Un recorrido por más de un siglo de adaptaciones cinematográficas que muestran cómo cada época ha reescrito al personaje.
Un arco bien tenso, una flecha y un bosque. Pocos elementos más hacen falta para identificar a Robin Hood, uno de los grandes personajes del cine y la cultura popular. Aunque su origen se remonta a leyendas de los siglos XIV y XV, fue el cine el que lo convirtió en figura inmortal. Con el estreno de La muerte de Robin Hood, el mito del bandido de Sherwood vuelve a estar en primera fila.
La historia de Robin Hood es folclore inglés: un hombre que vive en el bosque de Sherwood, se enfrenta a los normandos y a la corrupción del gobierno, y protege a los pobres. En sus primeras baladas, Robin es más un bandido social que un caballero: está fuera de la ley pero con una moral clara. Cuando el cine adaptó la leyenda, la transformó. En 1922, Robin de los bosques con Douglas Fairbanks lo presentó como un héroe de aventuras romántico. En 1938, The Adventures of Robin Hood de Michael Curtiz, con Errol Flynn, lo consolidó como modelo de héroe de Hollywood: arquero infalible, espadachín seguro y combatiente contra la tiranía.
En las décadas siguientes, la figura se diversificó. En 1952, Disney produjo Los arqueros del rey, con un tono juvenil y optimista. En 1960, La espada del bosque de Sherwood intensificó la acción. En 1976, Robin y Marian con Sean Connery y Audrey Hepburn mostró a un Robin maduro y desilusionado. En 1991, Robin Hood: príncipe de los ladrones con Kevin Costner lo convirtió en un ícono del cine de acción moderno, mientras que en 1993 Mel Brooks lanzó una parodia. En el siglo XXI, las adaptaciones se volvieron más políticas: en 2010, Ridley Scott presentó a Robin como un veterano de guerra; en 2018, Otto Bathurst abordó temas de desigualdad y corrupción bancaria.
Con La muerte de Robin Hood, el cine se pregunta qué sucede cuando el héroe muere. Hugh Jackman interpreta a un Robin viejo y agotado, un asesino que carga con millones de víctimas. Tras reencontrarse con Little John (Bill Skarsgaard), enfrenta una batalla que lo deja medio muerto y es llevado a un convento para sanar y afrontar su pasado.
