La actriz habló sobre sus últimos encuentros con María Rosa Fugazot, la situación económica de los actores y la apertura de una cafetería en Caballito junto a su familia.
La actriz Ana Acosta se refirió a la muerte de María Rosa Fugazot, ocurrida recientemente, y al futuro de la obra Viejas chorras, que ambas protagonizaban. En diálogo con LA NACION, Acosta explicó que el proyecto quedó en suspenso tras el fallecimiento de Fugazot.
Acosta afirmó que Fugazot “estaba muy triste después de que falleció su hijo (el actor René Bertrand)” y que “quedó devastada, pero le daba pelea”. También señaló que la actriz “estaba muy preocupada” por su situación económica, ya que “a los 13 años empezó a trabajar. O sea que trabajó 70 años y no tenía un techo”.
La última vez que Acosta vio a Fugazot fue “arriba del escenario” y consideró que “ella sabía que se estaba despidiendo, de alguna manera”. Agregó que “esa preocupación sobre su futuro la tenía mal. Estaba muy tiradita porque no sabía qué iba a ser de su vida y dónde iba a ir a vivir”.
En paralelo, Acosta contó sobre su nuevo emprendimiento: Fats Café, una cafetería ubicada en el barrio de Caballito, abierta el año pasado junto a su marido Fabián y sus hijas Talia y Stefania. El nombre surge de las iniciales de los integrantes de la familia. El local cuenta con una terraza, una parte semicubierta pensada para personas con autismo y TDAH, y un salón para eventos que también funciona como microteatro.
Acosta recordó que su interés por la actuación surgió a los 17 años, cuando no pudo ingresar a la carrera de Psicología en la UBA. Una clienta de la dietética familiar, la actriz Patricia Castell, le indicó el Conservatorio, donde finalmente se formó como actriz. “Ahí fue cuando les dije a mi papá y a mi mamá: ‘No voy a ser psicóloga, quiero ser actriz’. Y me dijeron: ‘Bueno, dale’”, relató.
Sobre su trayectoria, Acosta mencionó que participó en 48 obras de teatro, programas de televisión y ficciones, y que su prioridad siempre fue el teatro. “El teatro no se va a morir nunca. Así que no me equivoqué porque el teatro es lo único que va a estar vivo siempre”, sostuvo.
