Más de mil aficionados uruguayos coparon la Plaza de Armas de Guadalajara a un día del partido entre Uruguay y España por el Mundial 2026, en una muestra de apoyo al equipo de Marcelo Bielsa.
Más de mil aficionados celestes se congregaron en la Plaza de Armas de Guadalajara, México, a un día del partido entre Uruguay y España por la última jornada del Grupo H del Mundial 2026. Con banderas, bombos y cánticos, los hinchas uruguayos respaldaron al equipo dirigido por Marcelo Bielsa antes de un cruce que puede definir su clasificación.
Desde las 19:00 (hora local), decenas de familias comenzaron a reunirse en uno de los puntos del Centro Histórico de Guadalajara. Con el paso de las horas, el lugar se tiñó de azul celeste con la llegada de hombres, mujeres, adultos mayores, jóvenes y niños con la camiseta de Uruguay.
El ambiente estuvo marcado por canciones de la afición uruguaya, tambores y muestras de apoyo para los jugadores, que este viernes 26 de junio disputarán un encuentro que definirá buena parte de su futuro en la Copa del Mundo.
Los asistentes afirmaron que, por unas horas, la Plaza de Armas dejó de ser mexicana para convertirse en territorio uruguayo. El objetivo era demostrar que la Celeste también jugará como local en el Estadio de Guadalajara y enviar un mensaje de confianza antes del compromiso frente a España.
Uno de los aficionados más entusiastas fue Nacho, quien explicó a Infobae México el significado del tradicional banderazo organizado por los seguidores uruguayos. “Este es el famoso banderazo uruguayo, hermano. Esto es amor por el pueblo charrúa por la celeste que mañana vamos a derrotar a esos gallegos”, declaró mientras ondeaba una enorme bandera de su país.
Además del respaldo a su selección, el aficionado también se refirió al ambiente que ha encontrado durante el Mundial 2026 en territorio mexicano. “México es un gran país anfitrión que ama el fútbol. Ellos deberían albergar todo el mundial. Me encanta su país, amo México y viva Uruguay”, sostuvo.
Las muestras de cariño hacia México se repitieron entre varios aficionados, que resaltaron la hospitalidad de los tapatíos, el ambiente en las calles y la pasión con la que los mexicanos han recibido a miles de visitantes durante la Copa del Mundo.
Dentro de la cancha, Uruguay afrontará uno de sus partidos más exigentes del torneo. El conjunto dirigido por Marcelo Bielsa llega a la última jornada del Grupo H dependiendo de sí mismo para avanzar a los dieciseisavos de final. Una victoria frente a España garantizaría la clasificación de la Celeste e incluso podría permitirle terminar como líder del sector, según la combinación de resultados. En caso de empatar, Uruguay todavía tendría posibilidades de avanzar como segundo o como uno de los mejores terceros del torneo, aunque debería esperar el desenlace del encuentro entre Cabo Verde y Arabia Saudita. Por el contrario, una derrota complicaría seriamente sus aspiraciones y lo obligaría a depender de otros resultados para seguir con vida en la competencia.
Esa situación explica el clima de tensión y esperanza que se vivió durante el banderazo. Los aficionados confían en que el carácter que ha distinguido al fútbol uruguayo vuelva a aparecer en uno de los momentos más exigentes del campeonato. Con canciones que retumbaron durante varios minutos, humo celeste sobre la plaza y cientos de banderas ondeando al mismo tiempo, la afición dejó claro que acompañará al equipo hasta el último minuto del torneo.
Ahora, toda esa energía se trasladará al Estadio de Guadalajara, donde Uruguay buscará derrotar a España y mantener vivo el sueño de seguir avanzando en el Mundial 2026, respaldado por miles de seguidores que, incluso lejos de Montevideo, hicieron sentir que la Celeste juega en casa.
