El Museo del Templo Mayor en Ciudad de México habilitó de forma temporal el acceso a dos áreas arqueológicas cerradas al público general, como parte de una iniciativa oficial que se extenderá hasta el 19 de julio de 2026.
Los visitantes de la Ciudad de México tienen la oportunidad de acceder a dos espacios tradicionalmente reservados para la investigación arqueológica: el Templo de Ehécatl-Quetzalcóatl y una sección del Juego de pelota de Tenochtitlan.
La apertura temporal responde a una iniciativa oficial enfocada en destacar la riqueza cultural de la capital mexica y estará disponible hasta el 19 de julio de 2026.
La Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Museo del Templo Mayor (MTM), impulsa la propuesta como parte del llamado Mundial Social. El propósito es que tanto residentes como turistas puedan acercarse a las prácticas rituales y a la memoria material de la civilización mexica.
Los recorridos permiten observar directamente estructuras de gran valor histórico, guiados por especialistas y bajo un formato controlado que garantiza la protección de los hallazgos. Las visitas guiadas se realizan de martes a sábado, con tres horarios disponibles: 9:30, 11:00 y 12:00 horas. Los interesados deben reservar con anticipación a través de los correos electrónicos oficiales del museo. El costo de acceso está incluido en la cuota general del Museo del Templo Mayor, que asciende a 105 pesos para nacionales y extranjeros residentes en México.
Hasta mediados de julio de 2026, el personal del área de Comunicación Educativa del museo coordinará los recorridos en grupos de máximo 15 personas. Una vez finalizado el periodo, los espacios quedarán nuevamente cerrados para dar continuidad a los trabajos científicos.
El Templo de Ehécatl-Quetzalcóatl fue descubierto en 2010 durante un salvamento arqueológico. Se trata de un basamento que ha preservado restos arquitectónicos de dos cuerpos. La sección del Juego de pelota —conocido en náhuatl como Teotlachco— fue localizada en 2014. Las investigaciones del Programa de Arqueología Urbana (PAU) del INAH, bajo la dirección del arqueólogo Raúl Barrera Rodríguez, determinaron que la estructura alcanzó aproximadamente 50 metros de largo y 34 metros de ancho, con una orientación de este a oeste. El diseño incluía un patio alargado y dos patios cabezales que conformaban la clásica forma de I. En ambos casos, los monumentos arqueológicos expuestos reflejan al menos cinco fases constructivas, fechadas entre 1440 y 1521.
Una vez concluido el periodo de apertura, las áreas volverán a ser exclusivas para los equipos de investigación y conservación. El titular del PAU señaló que se trabaja para que estos espacios puedan abrirse definitivamente al público en el futuro, tras la conclusión de los procesos de investigación y conservación.
