En la previa a la sesión en el Senado, el oficialismo se muestra optimista con la sanción de la Ley de Propiedad Privada.
Buenos Aires, 25 junio (NA) — En las vísperas de una nueva sesión en la Cámara de Senadores, la Casa Rosada descuenta que el PRO no contará con los dos tercios necesarios para tratar el pedido de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sobre tablas.
Tras el anticipo del presidente del bloque del PRO, Martín Goerling, quien reveló que solicitará que el ministro coordinador asista el 2 de julio al Congreso para que explique el incremento de su patrimonio, en el oficialismo descartan que los aliados cuenten con los votos necesarios para habilitar el debate.
“No tienen los votos y no los van a conseguir”, precisó una fuente de la mesa política ante la agencia Noticias Argentinas.
Como contó este medio, La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y el respaldo de al menos cuatro radicales, dos misioneros, y uno de Provincia Unidos, números que le permitirán bloquear sin dificultades la maniobra de los aliados.
Asimismo, se mostraron optimistas respecto a la sanción de la Ley de Propiedad Privada, el proyecto diseñado por el ministro de Desregulación y Transformación, Federico Sturzenegger, y que generó polémicas al interior de la administración libertaria tras la postergación de su tratamiento original.
“Debería salir porque tenemos los votos”, vaticinó un funcionario a cargo del poroteo que lleva adelante la Casa Rosada.
Lo cierto es que, en los últimos días, los contrapuntos entre la plana de poder y la senadora Patricia Bullrich volvieron a aflorar, luego de que la legisladora anunciara la suspensión del informe de gestión que debería protagonizar Adorni el 2 de julio, y el ministro coordinador la desmintiera minutos más tarde.
“Quiso sacar el tema de la agenda, pero con gente así no se puede”, le facturaron a Adorni desde el entorno de Bullrich, luego de que el jefe de Gabinete, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, asegurara que estaba a disposición de la Cámara de Senadores.
Pese a las versiones cruzadas, en el oficialismo buscaron bajarle el precio a la tensión y rechazaron las lecturas que aseguraban que contradecía la versión de la senadora. “No fue contra Patricia ni nadie. No quería quedar como un cagón y como el autor de la movida”, sostuvieron desde el entorno de Adorni a este medio para explicar su mensaje en X.
