El nuevo DNI electrónico 3.0 incorpora 64 elementos de seguridad, firma digital y chip criptográfico para reforzar la autenticación en operaciones financieras y reducir el riesgo de suplantación de identidad.
El DNI electrónico 3.0 se convirtió en una herramienta clave para reforzar la seguridad en trámites bancarios y reducir el riesgo de fraudes de identidad. En un contexto en el que los delincuentes buscan suplantar a los usuarios para abrir cuentas, solicitar créditos o modificar datos de acceso, contar con un documento con mecanismos robustos de autenticación puede marcar la diferencia. Su principal valor está en que permite comprobar con mayor certeza que la persona que realiza una operación es quien dice ser.
Una de las novedades centrales es que esta versión incorpora 64 elementos de seguridad, cuadruplicando los 16 que incluía la versión 2.0 lanzada en 2020. Entre esas mejoras se encuentran textos e imágenes microscópicas de alta resolución, diseñadas para que resulten prácticamente imposibles de copiar o falsificar. También suma hologramas avanzados y un sello central con el símbolo del Inti Raymi, que agrega una capa adicional de autenticación visual y técnica.
La protección no se limita al diseño físico. El documento está fabricado en 100 % policarbonato, un material que ofrece mayor resistencia al calor y a los rayos ultravioleta, lo que extiende su vida útil y dificulta alteraciones. Además, incorpora un chip criptográfico avanzado, con códigos internos renovados que permiten procesar la información del ciudadano con estándares más seguros. A eso se añade un código QR único en el reverso, útil para verificar de inmediato la autenticidad del documento en procesos de validación.
En el terreno financiero, estas características ayudan a fortalecer los controles de identidad, tanto en atención presencial como en gestiones remotas. El DNI electrónico 3.0 habilita una identidad digital que permite acreditar quién es el titular en entornos virtuales y acceder a servicios en línea.
También incluye firma digital, con la misma validez jurídica que una firma manuscrita, lo que aporta autenticidad e integridad a documentos y autorizaciones. En paralelo, mejora la agilidad de las gestiones, al reducir tiempos y desplazamientos al permitir trámites desde casa o desde cualquier lugar con conexión a internet.
Consejos para proteger tu información personal
La Autoridad Nacional de Protección de Datos Personales (ANPD), del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (Minjusdh), advirtió que entregar el documento nacional de identidad (DNI) y permitir que le tomen una fotografía puede exponer a las personas a estafas cibernéticas, fraudes informáticos y suplantación de identidad.
Según la entidad, la captura de una imagen del DNI implica compartir datos personales que, en muchos casos, no son necesarios para acceder a un servicio o concretar una compra. Entre esa información figuran la fecha de nacimiento, el estado civil, el dígito de verificación y el ubigeo, datos que podrían ser utilizados de forma indebida.
La ANPD pidió evitar prácticas habituales como entregar el documento en físico para recibir un producto por delivery, dejarlo a cambio de un pase de ingreso o enviarlo por mensajería instantánea o redes sociales. Recordó que, para la compra y venta de productos o servicios, solo deben solicitarse los datos estrictamente indispensables para la entrega, conforme al principio de proporcionalidad de la Ley de Protección de Datos Personales.
Como medidas preventivas, recomendó mostrar el DNI únicamente para corroborar la identidad, sin permitir fotografías; no compartir imágenes del documento en redes ni por aplicaciones de mensajería; usar marcas de agua o tachaduras cuando sea imprescindible enviar una copia; y evitar almacenar la foto de tu documento en la nube o en dispositivos sin seguridad.
