El entrenador argentino Néstor Lorenzo se mostró ilusionado de cara al debut de Colombia en el Mundial 2026, donde buscará el título. El equipo enfrentará a Uzbekistán este miércoles en el Estadio Azteca.
El director técnico de la selección colombiana, Néstor Lorenzo, afirmó que su objetivo para el Mundial 2026 es consagrarse campeón. «Ojalá me toque ser campeón del mundo», declaró en la previa al debut del equipo frente a Uzbekistán, programado para este miércoles a las 23 (hora argentina) en el Estadio Azteca.
Lorenzo, de 60 años, disputará su quinto Mundial. El primero fue como jugador de la selección argentina en 1990, dirigido por Carlos Bilardo. Los tres siguientes los vivió como asistente de José Pekerman: en 2006 con Argentina y en 2014 y 2018 con Colombia. «He aprendido mucho de José», sostuvo Lorenzo.
El entrenador destacó el buen momento futbolístico del equipo y el apoyo de los hinchas. «A la gente le digo gracias, gracias y gracias. La ilusión de ellos es la nuestra. Desde que llegamos, hay una marea amarilla que nos sigue a todos lados», señaló. También se refirió a la identidad del equipo: «Colombia es alegría y necesita un motivo para sonreír».
Lorenzo elogió al delantero Luis Díaz, figura del equipo. «A Lucho le decís hoy descansás y va y agarra la pelota. No puede vencer la tentación de estar con la pelota en los pies», afirmó. Sobre James Rodríguez, de 35 años y con poca continuidad en clubes, dijo: «James llega bien, creció en el rendimiento físico. Por su talento y condiciones, sin correr tanto como otros define cosas importantes».
En la lista de 26 convocados no fue incluido Sebastián Villa, pese a su rendimiento en Independiente Rivadavia. Lorenzo declaró: «Me dolió dejar jugadores fuera de la lista».
Uzbekistán, rival de Colombia en el debut, es dirigido por el italiano Fabio Cannavaro, campeón mundial en 2006. Lorenzo analizó al rival: «Es un equipo que juega en bloque bajo, con una línea de cinco, dos volantes centrales, dos carrileros o extremos y un centro-delantero que juega muy bien de espalda. Uzbekistán contraataca muy bien y es peligroso en las jugadas con la pelota detenida».
