El Corredor Norte de la Ciudad de Buenos Aires mantiene su histórico protagonismo dentro del mercado inmobiliario, aunque atraviesa una etapa de desaceleración marcada por la caída de la obra pública, el aumento de los costos de construcción y una demanda que se inclina por las propiedades terminadas.
Según explicó Horacio Ludigliani, ‘históricamente el Corredor Norte fue el que más propulsó las inversiones inmobiliarias’, extendiendo su influencia desde Puerto Madero hasta Pilar. Sin embargo, señaló que durante los últimos dos años la actividad se vio fuertemente afectada por la paralización de la obra pública y por un escenario donde construir resulta cada vez más costoso.
Nuevas zonas de desarrollo y un mercado que cambia
El especialista destacó que algunas áreas que antes no figuraban entre las preferidas de los desarrolladores comenzaron a ganar protagonismo gracias al menor costo de la tierra. En ese sentido, afirmó que ‘son zonas que se desarrollan porque justamente tienen un diferencial en el precio de incidencia de tierra por metro cuadrado’.
Al mismo tiempo, remarcó que existe una importante sobreoferta de proyectos y que muchos emprendimientos deben reducir valores para sostener el ritmo de ventas. Esta situación genera que el precio del metro cuadrado terminado no logre acompañar el incremento de los costos de construcción.
Respecto de los desarrolladores, Ludigliani sostuvo que el contexto actual obliga a modificar estrategias de negocio. ‘Hay que reinventarnos, tenemos que reinventarnos y tenemos que ver la nueva economía’, expresó.
El asesor explicó que, a diferencia de años anteriores, ya no es posible depender de la inflación o de la suba del dólar para compensar errores financieros. Hoy, aseguró, la prioridad pasa por optimizar costos, mejorar los procesos de compra y administrar cuidadosamente los recursos.
Créditos hipotecarios, blanqueo e infraestructura pendiente
Sobre las perspectivas del sector, Ludigliani consideró que los créditos hipotecarios están generando un renovado interés entre los compradores. ‘Sí, sí, hay consultas, muchas consultas y menos temor que cuando fueron el tema de los créditos UVA’, indicó.
Además, valoró positivamente las medidas vinculadas al blanqueo de capitales y señaló que aportan mayor seguridad tanto para desarrolladores como para inmobiliarias al transparentar el origen de los fondos utilizados en las operaciones.
En cuanto al sur de la Ciudad de Buenos Aires, reconoció avances en incentivos para la construcción, aunque advirtió que todavía existen limitaciones vinculadas a la infraestructura. Según explicó, hay desarrollos terminados que permanecen sin suministro eléctrico durante largos períodos, una situación que desalienta nuevas inversiones.
Finalmente, Ludigliani sostuvo que el mercado enfrenta una etapa de adaptación permanente y resumió el desafío del sector con una frase contundente: ‘vamos a tener que agudizar el ingenio para sacarle agua a las piedras’.
