La organización Mumalá informó que entre el 1 de enero y el 30 de mayo de 2026 se registraron 105 femicidios en Argentina, lo que equivale a un crimen cada 35 horas. El 60% de los casos fue cometido por una pareja, expareja o familiar de la víctima.
En medio de la conmoción por el femicidio de Agostina Vega en Córdoba, la organización feminista Mumalá (Mujeres de la Matria Latinoamericana) advirtió que en los primeros cinco meses de 2026 se registraron 105 casos en el país. Esto equivale a un crimen cada 35 horas y cerca del 60% de los casos fueron en manos de una pareja o expareja de la víctima.
La estadística surgió de un informe que abarcó entre el 1 de enero y el 30 de mayo. El 32% de los crímenes se perpetró con arma de fuego, el 24% con arma blanca y el 13% mediante asfixia.
La estadística, que abarcó el periodo entre el 1 de enero y el 30 de mayo, reveló la persistencia de la violencia de género en el país. Así, en menos de seis meses, se identificaron 80 femicidios directos, 5 vinculados, 3 transfemicidios/travesticidios, 5 suicidios feminizados, 12 homicidios en contexto de narcotráfico y crimen organizado, 1 crimen de odio y 5 muertes violentas asociadas al género.
Según el informe de Mumalá, en la mayoría de los casos existía un vínculo previo. A la vez que reiteraron que el 60% era una pareja, ex pareja o un familiar de la víctima, destacaron que el 32% convivía con ellas al momento de cometerse el crimen.
Dentro de ese espectro, resaltaron que el 32% de los femicidas se dieron a la fuga tras consumar el crimen y que, de ese porcentaje, un 18% de los agresores todavía no logró ser localizado por las autoridades. Además, apuntaron que el 16% se suicidó y otro 9% intentó hacerlo, pero no tuvo éxito.
Al mismo tiempo que se dio a conocer que el 10% tenía antecedentes penales, subrayaron que el 6% pertenecía a una fuerza de seguridad. Asimismo, el 5% de los agresores asesinó a una tercera persona durante el femicidio.
En cuanto a la modalidad de los crímenes, el 32% de los femicidios se perpetró con arma de fuego, el 24% con arma blanca, el 13% mediante asfixia, el 11% por golpes y el 7% con otros métodos. El resto de los casos, es decir, el 13%, no especificó la modalidad.
Desde Mumalá aclararon que todavía habría 14 casos en investigación, junto con un universo de 420 casos que fueron calificados como intentos de femicidio. En línea con esto, advirtieron que, desde 2015, se contabilizaron un total de 3.096 femicidios.
Al mismo tiempo destacaron que el 67% de las víctimas asesinadas por esta pareja, expareja o familiar fueron desvividas en sus viviendas. Además, se conoció que el 40% eran madres, lo que dejó al menos a 73 niños, niñas y adolescentes sin su madre.
La edad promedio de las víctimas fue de 39 años y destacaron que al menos una de ellas estaba embarazada, mientras un 7% había permanecido desaparecida antes de ser hallada sin vida. Asimismo, indicaron que el 75% de las víctimas había denunciado a sus agresores, el 19% contaba con orden de restricción y el 12% disponía de botón antipánico.
