Una joven de 21 años acusó a su expareja, el futbolista Nicolás Tomás Garrido Aparicio, de haberla golpeado durante más de dos horas. La Justicia dispuso una restricción perimetral y un botón antipático.
Buenos Aires, 1 de junio (NA) – Una joven de 21 años, oriunda de La Plata, denunció haber sido víctima de agresiones por parte de su expareja, un futbolista de 20 años que integra la Reserva del Club Atlético Independiente de Avellaneda.
La presentación fue realizada ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema. Según consta en la documentación judicial, la denunciante relató episodios de violencia física, psicológica y patrimonial en el marco de la relación.
Los profesionales que intervinieron calificaron la situación como de “riesgo alto”, por lo que la joven solicitó medidas de protección urgentes.
El denunciado fue identificado como Nicolás Tomás Garrido Aparicio. Según el informe, uno de los episodios habría estado vinculado a un planteo de celos y a un “arranque irascible” por parte del jugador.
Tras analizar la denuncia, el juzgado interviniente resolvió de manera urgente y provisoria las siguientes medidas: prohibición de acercamiento en un radio de 200 metros, suspensión de cualquier tipo de contacto electrónico, telefónico o por redes sociales, y continuidad del botón antipático ya entregado a la joven durante el fin de semana.
La denuncia se produjo luego de un episodio ocurrido durante la madrugada del sábado, cuando la joven coincidió con su expareja en un boliche y luego se dirigió al departamento del futbolista en la Ciudad de Buenos Aires. Según el relato de la denunciante, una vez en el lugar se habría desencadenado la agresión. La joven aseguró que fue golpeada durante más de dos horas, que sufrió una fractura de nariz y que el denunciado le quitó el teléfono celular, lo que le impidió pedir ayuda.
Luego del episodio, la víctima informó lo ocurrido a su familia, realizó la denuncia y quedó bajo medidas de protección mientras la causa continúa su curso en la Justicia.
