Las imágenes se viralizaron en redes sociales; el estallido ocurrió durante una prueba de motores del New Glenn, de la empresa de Jeff Bezos; no hubo heridos, pero la onda expansiva se sintió en zonas cercanas.
La explosión del cohete New Glenn de Blue Origin durante una prueba de motores en Cabo Cañaveral quedó registrada en varios videos que rápidamente se viralizaron en redes sociales. Las imágenes muestran el momento exacto en que una enorme llamarada naranja envuelve a la nave mientras permanecía en la plataforma de lanzamiento.
El incidente ocurrió el jueves en el Complejo de Lanzamiento 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida. La empresa fundada por Jeff Bezos confirmó que no hubo heridos. La potencia de la explosión sacudió viviendas cercanas y generó una gran columna de humo visible desde distintos puntos de la región.
Los registros captados por testigos muestran que, segundos antes del estallido, comenzó a salir una gran cantidad de humo desde la base del cohete de 98 metros de altura. Poco después, una intensa bola de fuego cubrió por completo la estructura y gran parte de la plataforma. Las grabaciones se multiplicaron en X y otras redes sociales, donde miles de usuarios compartieron distintos ángulos del incidente. En algunas imágenes también puede verse cómo el cielo se tiñe de naranja por la combustión del combustible liberado tras la explosión.
Blue Origin calificó lo ocurrido como una “anomalía durante la prueba de encendido” y señaló que todo el personal fue evacuado de manera segura.
Horas después del hecho, Bezos se pronunció a través de su cuenta de X: “Todo el personal está contabilizado y a salvo. Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Día muy duro, pero reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar. Vale la pena”.
El empresario recibió un mensaje de apoyo de Elon Musk, quien afirmó: “Lamento ver esto; espero que se recuperen rápidamente”.
La explosión representa un nuevo contratiempo para el desarrollo del New Glenn, el cohete pesado con el que Blue Origin busca competir con SpaceX en el mercado de lanzamientos espaciales. La nave tenía previsto despegar la próxima semana con satélites de internet de la constelación Amazon Leo. Además, forma parte de los planes a largo plazo de la compañía para participar en futuras misiones lunares del programa NASA, incluido el transporte de módulos Blue Moon vinculados al programa Artemis. El accidente se produjo después de que el vehículo ya hubiera sufrido inconvenientes en una misión anterior, cuando no logró alcanzar la órbita prevista para desplegar un satélite, lo que obligó a revisar parte de sus operaciones.
