El gobierno de Estados Unidos designó como organizaciones terroristas al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC) de Brasil, luego de una solicitud realizada por el precandidato Flavio Bolsonaro al presidente Donald Trump.
WASHINGTON – El gobierno de Estados Unidos calificó a las facciones brasileñas Comando Vermelho (CV) y Primeiro Comando da Capital (PCC) como organizaciones terroristas, según anunció el secretario de Estado, Marco Rubio, el jueves. La decisión se tomó dos días después de que el precandidato brasileño Flavio Bolsonaro realizara el pedido en persona al presidente Donald Trump.
“Su influencia se extiende por toda nuestra región y nuestro país”, declaró Rubio en una publicación en X, antes conocida como Twitter.
El comunicado del Departamento de Estado señala que los grupos son “dos de las organizaciones criminales más violentas de Brasil” y que han sido clasificados como Terroristas Globales Especialmente Designados (TGDS). Se prevé que también sean clasificados como Organizaciones Terroristas Extranjeras (OTE) a partir del 5 de junio de 2026.
“En conjunto, comandan a miles de miembros y han orquestado brutales ataques contra policías, funcionarios públicos y civiles brasileños. Su influencia y sus redes ilícitas se extienden mucho más allá de las fronteras de Brasil, por toda nuestra región y nuestro país”, indica el comunicado.
La designación como grupo terrorista implica la aplicación de sanciones que incluyen el bloqueo de activos financieros, la prohibición de visas para sus miembros y penas de cárcel para quienes les brinden apoyo material. También otorga a las agencias de inteligencia, fuerzas del orden y al ejército estadounidense herramientas para rastrear, atacar y desmantelar sus operaciones.
Bolsonaro logró ser recibido en la Casa Blanca por Trump el martes, en medio de una campaña electoral con vistas a las elecciones de octubre. En esa reunión, le formuló el pedido de declaración de estos grupos como organizaciones terroristas, algo a lo que el presidente Lula da Silva se oponía por considerarlo una injerencia en la política brasileña.
“Mientras que Lula vino a la Casa Blanca a cabildear de rodillas por los narcotraficantes, yo vine a hacer lo contrario”, declaró Bolsonaro a periodistas en Washington. “Soy lo opuesto a Lula”, afirmó.
El gobierno de Lula, de 80 años, busca en las elecciones del 2 de octubre un cuarto período al frente del país. Lula sostuvo el 7 de mayo una reunión de tres horas con Trump.
Flavio Bolsonaro ha estado bajo investigación desde el 13 de mayo, cuando The Intercept filtró mensajes que indican que recibió unos 12 millones de dólares de parte de Daniel Vorcaro, expropietario del clausurado Banco Master. Vorcaro está acusado de estafar cientos de millones de dólares de clientes bancarios. La Policía Federal de Brasil calcula que el fraude alcanza los 12.000 millones de reales (2300 millones de dólares). Bolsonaro negó cualquier irregularidad y sostiene que el dinero se utilizó para producir una película sobre la vida de su padre. La investigación continúa.
