El subsecretario de Hidrocarburos, Federico Veller, afirmó que el Estado no puede sustituir al sector privado y defendió las medidas de desregulación implementadas en el sector energético.
Buenos Aires, 26 de mayo (NA) – El subsecretario de Hidrocarburos de la Nación, Federico Veller, afirmó que el país atraviesa “una transformación profunda” sustentada en la desregulación, la apertura económica y la confianza en la iniciativa privada.
Durante su exposición en la Cumbre de Estaciones de Servicio ante más de 700 referentes de la industria, el funcionario defendió el rumbo impulsado por el Gobierno nacional y remarcó que el objetivo principal de la gestión es abandonar décadas de intervención estatal para construir un escenario más competitivo y atractivo para las inversiones, informó el sitio Surtidores.
“Argentina está viviendo una transformación profunda en materia energética. Una transformación que parte de una convicción: el Estado no puede ni debe sustituir al sector privado. Su función es garantizar reglas claras, estabilidad y libertad para invertir”, afirmó Veller.
El funcionario consideró que las políticas aplicadas durante años sobre el mercado de combustibles generaron distorsiones que afectaron la capacidad de crecimiento del sector y limitaron el desarrollo tecnológico. “Durante décadas, la intervención y el control político de los precios distorsionaron el sistema energético. Hoy estamos corrigiendo eso”, sostuvo.
Según explicó, la administración nacional busca recuperar “la lógica económica que da sustento a la inversión” para fortalecer toda la cadena de valor hidrocarburífera. En ese marco, destacó el desempeño alcanzado por la balanza energética argentina, que durante 2025 registró un superávit histórico de 8.700 millones de dólares. “El sector energético en general y el hidrocarburífero en particular se consolidó como uno de los grandes motores de la economía argentina”, señaló. Además, proyectó que este año el saldo positivo superará los 10.000 millones de dólares.
Uno de los puntos centrales de su presentación estuvo relacionado con la decisión oficial de no intervenir sobre el mercado de combustibles frente a los recientes movimientos internacionales del precio del petróleo. “No pusimos un barril criollo, no intervinimos en el mercado ni obligamos a las empresas a hacer tal o cual cosa. Actuamos así porque estamos convencidos de que el sector privado es el que sabe cómo encontrar el equilibrio”, expresó.
El subsecretario también puso el foco sobre el proceso de simplificación regulatoria. Indicó que durante los últimos dos años y medio se eliminaron numerosas normativas que, según definió, representaban obstáculos burocráticos para la actividad privada. “Desde la secretaría de energía estamos convencidos que tenemos un sólido ecosistema de Estaciones de Servicio, y consideramos que después de años de una fuerte intervención estatal, es momento de que ustedes sean los nuevos protagonistas de esta etapa. Por eso quitamos un montón de trabas y capas de regulaciones que finalmente complicaban la vida al sector privado, que es quien invierte y genera trabajo”, manifestó.
Entre las medidas más relevantes, remarcó la habilitación del autodespacho de combustibles, considerada por el funcionario como “la desregulación más simbólica” dentro del sector. El esquema permite que las Estaciones de Servicio implementen surtidores de autoservicio de manera parcial o total, además de decidir libremente en qué horarios operar bajo esa modalidad. “Esto significa darle libertad a las Estaciones de Servicio en un contexto de profundo avance tecnológico”, afirmó.
El funcionario defendió además la implementación de Estaciones de Servicio móviles como una alternativa para garantizar abastecimiento en localidades alejadas o con infraestructura deteriorada. “La medida permite que lugares del interior donde muchas estaciones dejaron de operar cuenten con una solución segura, moderna y de rápida instalación”, señaló.
En paralelo, destacó la resolución 277/2025, que eliminó regulaciones vinculadas al almacenamiento aéreo de hidrocarburos. La normativa derogó un régimen vigente desde 2005 y reemplazó antiguos mecanismos administrativos por un sistema basado en estándares internacionales, declaraciones juradas técnicas y controles estatales más ágiles. “Reemplazamos un viejo sistema de formularios, auditorías innecesarias y controles superpuestos por un esquema transparente y eficiente”, explicó.
