Tras el brote en el crucero MV Hondius, se explica cómo se realiza el diagnóstico de hantavirus mediante la técnica RT-PCR y otras pruebas serológicas.
El hantavirus es un virus zoonótico que se transmite de animales a humanos mediante aerosoles o contacto directo con heces, orina o saliva de roedores silvestres. Este virus tiene como reservorio a distintas especies de ratones presentes sobre todo en entornos naturales como campos o granjas. Es importante conocer las pruebas que pueden hacerse para llegar a un diagnóstico preciso.
Esta enfermedad está en el foco de actualidad debido al brote que se produjo en el crucero MV Hondius. Para confirmar los casos de hantavirus se realizan pruebas PCR, tal como se utilizaba para detectar el Covid, ya que tanto el coronavirus como el hantavirus son virus ARN. También se pueden realizar las llamadas RT-PCR (la técnica de reacción en cadena de la Polimerasa con Transcriptasa inversa).
A diferencia del Covid-19, que se hacían las PCR mediante hisopo nasofaríngeo, las del hantavirus se hacen mediante muestras de sangre o suelo/coágulo. El resultado puede ser obtenido en horas gracias a la PCR, pero la RT-PCR va más allá. Para realizarla, en primer lugar, el laboratorio tiene que convertir el ARN en ADN mediante la enzima retrotranscriptasa.
Una vez que se convierte, los microbiólogos emplean la ADN-polimerasa, una enzima responsable de producir grandes cantidades de ADN, ayudando a identificar si hay un gen que produce la molécula específica de ARNmm, según informes a los que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.
Más allá de la RT-PCR, la presencia del hantavirus en el cuerpo humano también se puede detectar a través de otras técnicas como la detección de anticuerpos específicos IgM o seroconversión de IgG por técnica de ELISA. Se trata de una prueba serológica por la que se identifica la presencia de anticuerpos IgM e IgG.
Si los IgM específicos dan positivo, significa que hubo una infección reciente y suele aparecer entre el primer y tercer día de la aparición de síntomas. Son detectables hasta 30 días después de la infección. Mientras tanto, la aparición de anticuerpos IgG aparece justo después de los IgM, pudiendo pasar días o semanas, y permanecen en el cuerpo por un tiempo más prolongado.
La prueba se indica ante síntomas agudos compatibles: fiebre alta, mialgias intensas, cefalea, tos seca y disnea. Estos signos aparecen entre 1 y 8 semanas tras exposición a roedores. El contexto epidemiológico es clave: trabajo en granjas, limpieza de almacenes rurales o estancias en zonas endémicas.
Un diagnóstico temprano mediante RT-PCR permite aislar al paciente, rastrear contactos y activar alertas en zonas de riesgo. En el caso del crucero MV Hondius, los resultados guiaron la contención del brote y la evaluación de rutas de transmisión. Además, evitar retrasos reduce costos hospitalarios y pérdidas laborales. Legalmente, los casos confirmados deben notificarse al sistema de vigilancia epidemiológica nacional y a la OMS, según el Reglamento Sanitario Internacional.
