Los cancilleres de China y Pakistán conversaron sobre la situación en Irán y la mediación para un alto el fuego, mientras se espera la visita del presidente estadounidense a la capital china.
Los ministros de Relaciones Exteriores de China y Pakistán, Wang Yi e Ishaq Dar, mantuvieron una conversación telefónica en las últimas horas para abordar sus vínculos bilaterales y el conflicto en Irán, a pocas horas de la llegada a Pekín del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Wang destacó los esfuerzos de mediación de Islamabad para facilitar el diálogo entre Washington y Teherán, incluido un alto el fuego vigente desde el 8 de abril, y reiteró la «posición de principios» de China ante el conflicto en Oriente Próximo.
Según un comunicado del Ministerio de Exteriores chino, Wang expresó el deseo de que Pakistán mantenga su postura, intensifique sus esfuerzos de mediación y contribuya a una resolución adecuada sobre la apertura del estrecho de Ormuz y la restauración de la paz regional.
«China seguirá apoyando los esfuerzos de mediación de Pakistán y hará sus propias contribuciones a tal fin», manifestó Wang, postura respaldada por Dar, quien subrayó la importancia de avanzar hacia un alto el fuego duradero y garantizar el tránsito normal por el estrecho de Ormuz.
Desde Islamabad se informó que ambos cancilleres intercambiaron en profundidad sus visiones sobre los recientes acontecimientos regionales y los esfuerzos de Pakistán para facilitar las interacciones entre Irán y Estados Unidos, con el objetivo de promover una paz y estabilidad sostenidas en la región.
Estados Unidos e Irán mantienen un proceso de diálogo mediado por Pakistán, aunque las diferencias en las posturas han impedido hasta ahora una segunda reunión en Islamabad, que ya acogió un primer encuentro tras el acuerdo de alto el fuego del 8 de abril, prorrogado sin fecha límite por parte de Trump.
El bloqueo al estrecho de Ormuz y el reciente asalto e incautación de buques iraníes por fuerzas estadounidenses han sido señalados por Teherán como razones para no acudir a Islamabad, al considerar que estas acciones violan el alto el fuego. No obstante, ambos países mantienen contactos a través de la mediación paquistaní.
