La compañía de vidrios Gorilla Glass recibe una inyección de 500 millones de dólares de Nvidia para potenciar la conectividad óptica en inteligencia artificial.
La historia de Corning en los últimos 20 años ha sido vertiginosa, y lo que viene promete ser aún más impactante. La compañía, que comenzó como un fabricante de vidrios especiales para televisores, dio un salto cuando Steve Jobs los contactó hace dos décadas para pedirles un vidrio resistente a impactos para el iPhone. El éxito del dispositivo convirtió al Gorilla Glass en un estándar: hoy el 72% de los smartphones lo utiliza.
Sin embargo, en los últimos días las acciones de Corning experimentaron un pico de valuación. El motivo fue el anuncio de Nvidia, la empresa más valiosa del mundo, de que invertirá en la compañía para mejorar sus procesadores de inteligencia artificial. La operación incluye una inyección inicial de 500 millones de dólares mediante warrants (derechos de compra de acciones).
El CEO de Nvidia, Jensen Huang, reveló un prepago de varios miles de millones de dólares para financiar la construcción de tres nuevas fábricas en Carolina del Norte y Texas. Esto permitirá multiplicar por diez la capacidad de fabricación de conectividad óptica de Corning en Estados Unidos y aumentar su producción de fibra en más del 50%.
El motivo técnico de la alianza es que el cobre ha llegado a su límite físico en los centros de datos de IA. La tecnología «co-packaged optics» (CPO) integra fibra de vidrio directamente junto a los chips, usando fotones en lugar de electrones. Esto reduce el consumo de energía entre 5 y 20 veces y permite que cientos de miles de GPUs funcionen como un solo sistema con latencia mínima.
Corning no solo fabrica vidrio resistente, sino que es el inventor de la fibra óptica de baja pérdida. Su fibra es tan delgada y flexible que permite instalar entre 2 y 4 veces más conexiones en el mismo espacio, sin degradación de señal y sin generar calor adicional, lo que reduce costos de refrigeración.
La asociación también se alinea con la política «Made in America» del gobierno de Donald Trump. Se crearán más de 3000 empleos directos de alta remuneración y se busca relocalizar la fabricación estratégica desde Asia hacia Estados Unidos. Con este acuerdo, Nvidia asegura el suministro exclusivo de componentes ópticos, mientras que Corning se consolida como un actor indispensable en la infraestructura de IA.
