Algunas plantas abren sus flores cuando cae el sol, desprendiendo aromas intensos para atraer polinizadores nocturnos. Te contamos cuáles son y los cuidados básicos.
El florecimiento es uno de los espectáculos naturales más maravillosos, tanto en primavera como en otras estaciones del año. Existen plantas que poseen flores con perfumes intensos que inundan cada rincón de la casa y el jardín. Dentro del amplio abanico están aquellas que lo hacen de noche, cuando la luz solar desaparece.
Las plantas que florecen cuando el día comienza a morir tienen un ritmo circadiano diferente al resto y su objetivo es atraer a los polinizadores que se alimentan en la oscuridad, como polillas o murciélagos. Dentro de este grupo se encuentran la dama de noche, el jazmín de noche, el galán de noche, la reina de la noche, don Diego de noche y la madreselva.
Estas especies son adaptables a cualquier ambiente y pueden colocarse dentro del hogar así como en el jardín. Muchas de ellas, como la madreselva, son ideales para cubrir muros, mientras que la dama de noche puede ubicarse en macetas grandes en rincones estratégicos, como pasillos y porches.
Las flores de estas plantas suelen caracterizarse por un tono blanco y concentran toda su energía en el aroma, que es su verdadero aliado para atraer a los insectos y animales. En temperaturas bajas y con poca radiación solar emiten perfumes penetrantes, dulces y refrescantes.
