Se oficializó el Régimen de Incentivo para la Formalización Laboral (RIFL), que permite a los empleadores no realizar aportes sobre el nuevo personal contratado. Conocé los detalles de la medida.
El Gobierno nacional reglamentó el Régimen de Incentivo para la Formalización Laboral (RIFL), una medida que establece la reducción de los aportes patronales para los empleadores que contraten nuevo personal. A partir de ahora, las empresas no deberán realizar aportes sobre los salarios de los trabajadores incorporados bajo este régimen.
La iniciativa busca fomentar la creación de empleo formal, aunque genera debate sobre su impacto en los derechos laborales y la sostenibilidad del sistema de seguridad social. La medida afecta principalmente a los nuevos contratos, sin modificar las condiciones de los empleados ya registrados.
Desde el oficialismo destacan que el RIFL permitirá reducir la informalidad laboral, mientras que sectores sindicales y de la oposición advierten sobre una posible precarización de las condiciones de trabajo y una menor recaudación para las obras sociales y jubilaciones.
