El presidente Javier Milei recibió por segunda vez al polémico empresario Peter Thiel, dueño de Palantir, quien se ha manifestado en contra de la democracia y promueve ideas vinculadas al transhumanismo y la tecnología de control.
Ayer, el presidente Javier Milei recibió por segunda vez a Peter Thiel, controvertido empresario estadounidense vinculado al Pentágono, a Donald Trump y dueño de la compañía Palantir. Thiel, que se ha manifestado públicamente en contra de la democracia y propone un modelo de gobierno empresarial, también es conocido por sus ideas sobre el transhumanismo y la llegada del Anticristo.
Entre los temas que generaron debate, se destaca la compra de una casa en el exclusivo Barrio Parque de Buenos Aires, valuada en 12 millones de dólares. La diputada Elisa Carrió criticó el encuentro, calificando a Thiel como parte del «eje del mal».
Además, se menciona a Arón D’Souza, socio de Thiel y abogado australiano, quien promueve el «transhumanismo libertario» y los «Enhanced Games» (Olimpiadas del Doping). D’Souza también estuvo vinculado a un juicio contra un medio de comunicación que terminó con una condena de 140 millones de dólares, lo que generó preocupación sobre el uso de la tecnología para perseguir periodistas.
Las reuniones de Milei con Thiel han reavivado el debate sobre la influencia de las tecnológicas en la política argentina y los riesgos para la democracia y las libertades.
