En un informe exclusivo, la especialista detalló cómo el aumento de fertilizantes y combustibles, agravado por la coyuntura internacional, presiona los costos y reduce la rentabilidad del campo.
La economista Nicolle Pisani Claro, en diálogo con Canal E, analizó el impacto de la inflación, el tipo de cambio y el conflicto en Medio Oriente sobre el sector agropecuario. La experta explicó que el contexto global está generando un efecto directo sobre los insumos clave.
«El principal efecto que hoy podemos estar viendo es el conflicto que se da en Medio Oriente y que ha llevado a dos cuestiones claves para el sector agropecuario a incrementar en costos», señaló Pisani Claro. En particular, destacó el encarecimiento de fertilizantes fundamentales: «El precio de la urea, un fertilizante muy utilizado en la producción de trigo de cara a la próxima campaña, se ha incrementado en torno a un 50% entre diciembre y hoy».
A esto se suma el aumento del combustible, otro factor crítico para toda la cadena productiva. «Hemos tenido incrementos del 20-25% de los combustibles durante marzo y esto impacta directamente en diferentes costos de la producción», planteó la economista. La suba del gasoil repercute de forma transversal en el agro, afectando fletes, transporte, cosecha y siembra.
Uno de los puntos centrales del análisis es la dificultad estructural del campo para ajustar precios. «No puede ajustar, digamos, como quien dice, en precios porque son tomadores de precios», explicó. En ese sentido, la consecuencia es directa sobre la rentabilidad: «Termina ajustando en resultados, o sea, mayores costos a un mismo precio termina reduciéndose los resultados del eslabón de la producción».
