El gobernador republicano de Texas, Greg Abbott, usa silla de ruedas desde 1984. Repasamos su carrera política y cómo enfrentó la discapacidad que lo acompaña desde entonces.
Greg Abbott, gobernador de Texas, es una figura prominente del Partido Republicano en Estados Unidos. Su vida dio un giro en 1984, cuando un accidente lo dejó paralizado de la cintura para abajo. Desde entonces, se ha movilizado en silla de ruedas, convirtiéndose en el primer gobernador de Texas en hacerlo.
Abbott nació en Wichita Falls, Texas, en 1957. Tras graduarse en Finanzas en la Universidad de Texas en Austin, obtuvo un doctorado en Derecho en la Universidad de Vanderbilt en 1984. Ese mismo año, mientras se preparaba para el examen de abogacía y salía a correr en Houston, un gran roble se quebró y cayó sobre su espalda. El impacto le aplastó varias vértebras, astilló su médula espinal y le provocó otras lesiones graves, lo que resultó en una paraplejia.
Su recuperación fue extensa, requiriendo la inserción de varillas de acero cerca de su columna. Según su biografía oficial, Abbott enfrentó este desafío con resiliencia, una cualidad que ha marcado su carrera posterior.
Antes de ingresar a la política, ejerció como abogado en Houston. Fue juez de distrito y luego miembro de la Corte Suprema de Texas. En 2002 asumió como Procurador General del estado, cargo que ocupó hasta 2015. Ese año ganó las elecciones para gobernador y fue reelecto en 2018 y 2022 por amplios márgenes.
Abbott está casado con Cecilia Phalen, nieta de inmigrantes mexicanos, con quien tiene una hija. Sus políticas, especialmente en materia de inmigración y aborto, lo han posicionado como una figura influyente dentro del conservadurismo estadounidense, siendo nombrado «gobernador del año» en 2020 por la revista TIME.
A lo largo de su carrera pública, Abbott ha integrado su discapacidad a su imagen, mostrándose en su silla de ruedas en campañas electorales y actos oficiales, sin que ello haya sido un impedimento para su ascenso político.
