La ingeniera agrónoma Ana Meehan destacó la fortaleza del ejemplar, que muestra un rebrote significativo, aunque instó a extremar los cuidados en la próxima etapa.
La ingeniera agrónoma Ana Meehan afirmó que el quebracho blanco de Villa Allende, cuyo trasplante generó una polémica entre el municipio y grupos ecologistas, «es extremadamente fuerte y está dando una prueba de eso». «Yo ya lo vengo viendo con pequeños brotecitos desde diciembre. Creo que con estas lluvias y con el calor que hizo el árbol reaccionó como si fuera primavera», explicó la especialista en declaraciones radiales.
«Para que ese árbol se muera tiene que pasar mucho. Eso ya lo dijimos siempre. Son muy fuertes. Es como cuando uno tiene un paciente terminal y de golpe se recupera. Es una buena noticia. Ahora con más responsabilidad hay que cuidarlo porque está teniendo una brotación muy tierna y ya vienen los fríos», detalló Meehan en diálogo con los periodistas Andy Ferreyra y Víctor Zapata.
La ingeniera reconoció que «tenía serias dudas porque no he visto casos en que esto resista». «Me parece que el árbol es extremadamente fuerte y está dando una prueba de eso. Es un caso raro. Aparte nunca se trasplanta un quebracho de ese tamaño, es la primera vez que se hace», aseguró. Además, señaló que la experiencia es nueva y debe ser estudiada, destacando el esfuerzo fisiológico que debe hacer el ejemplar para recuperar su sistema radicular.
Respecto al festejo del municipio por el rebrote, Meehan aclaró: «En realidad lo que yo festejo es que el árbol esté bien. Lo que me parece mal es esta grieta de árbol, no árbol, toda esta cosa que se está manejando por detrás. Yo estoy hablando técnicamente del árbol». La especialista insistió en que el caso revela que «mucha gente defiende la naturaleza y que los gobiernos no escuchan», y expresó su alegría por la brotación.
Por su parte, el ingeniero Santiago Carmona, director de gestión ambiental de Villa Allende, confirmó el rebrote «un poco más enérgico» del árbol. «Es un árbol que no pierde las hojas en una época determinada. Hay una época en la que pierde más hojas, pero es continuamente renovado», añadió. Carmona explicó que las condiciones climáticas del verano, con lluvias y días nublados que redujeron la evaporación, ayudaron al ejemplar a compensar la menor capacidad de absorción de agua por sus raíces.
