Un análisis de la presencia y los costos de la comida argentina en ciudades clave del mundo, comparando precios de cortes de carne y vino emblemáticos.
La gastronomía argentina tiene una notable presencia internacional, lo que lleva a preguntarse en qué países hay más restaurantes que la ofrecen y cómo varían los precios para el consumidor. Para contextualizar, en una parrilla de primer nivel en Palermo Soho, Buenos Aires, 100 gramos de bife de chorizo pueden costar alrededor de $10.500, mientras que una botella de Malbec ronda los $20.000.
Según datos de TripAdvisor, Madrid es la ciudad con mayor concentración de locales, registrando 223 restaurantes argentinos. Allí, los precios son más accesibles: el bife de chorizo se vende a unos $14.000 por 100 gramos y una botella de Malbec cuesta menos de $50.000. Le sigue la Ciudad de México, con 225 restaurantes listados, donde el filete y el vino rondan los $19.000 y $67.000, respectivamente.
En Europa, Londres cuenta con 56 restaurantes, pero los precios son elevados: 100 gramos de bife cuestan el equivalente a casi $23.000 y una botella de Malbec, unos $85.000. París, con 53 locales, es algo más asequible, con precios alrededor de $20.000 para el filete y $65.000 para el vino.
En Estados Unidos, la influencia es variable. Nueva York tiene 22 restaurantes con precios similares a Europa, mientras que Miami destaca con 63 locales, incluido el de la AFA, ofreciendo el filete a $15.000 y el Malbec a $60.000.
En Sudamérica, São Paulo se posiciona con 155 restaurantes y los precios más bajos: el filete cuesta $9.104 y el vino está por debajo de $50.000. En contraste, Bogotá, con 80 locales, presenta precios más altos.
En Asia, la presencia es menor. Hong Kong tiene 12 establecimientos con precios similares a Europa, mientras que Singapur, con solo dos restaurantes, registra el Malbec más caro, a $160.000. En Australia, Sídney muestra precios elevados, con el filete a $20.000 y el vino a $90.000.
En resumen, fuera de los principales centros de inmigración argentina, especialmente en Sudamérica y España, los precios suelen aumentar drásticamente.
