Ejércitos y centros de defensa de diversas potencias utilizan réplicas virtuales de ciudades, potenciadas por inteligencia artificial, para simular operaciones y evaluar impactos en infraestructura crítica.
Ejércitos y centros de defensa de diversas potencias utilizan gemelos digitales potenciados por inteligencia artificial para planificar operaciones militares en entornos urbanos complejos. Estas herramientas permiten visualizar escenarios de conflicto antes de que ocurra el primer movimiento.
La tecnología de gemelos digitales crea un entorno virtual donde se integran datos geoespaciales, planos de infraestructura y flujos de servicios básicos. Mediante este sistema se simula cómo afectaría a las redes de suministro y el funcionamiento de los centros hospitalarios.
Esta tendencia permite a las fuerzas armadas maximizar el daño estructural sobre objetivos estratégicos del enemigo utilizando la mínima cantidad de munición disponible. Un gemelo digital es una representación virtual dinámica de un objeto o sistema físico que utiliza datos del mundo real para imitar su comportamiento.
En el sector de la defensa, estas simulaciones se alimentan de imágenes satelitales y sensores remotos para construir maquetas digitales de ciudades enteras. El procesamiento de estos datos mediante IA permite realizar miles de iteraciones de un mismo ataque en pocos segundos. Este método supera los mapas tradicionales al ofrecer una visión volumétrica y sistémica de la ciudad.
La coalición occidental y otros organismos de seguridad integraron estas plataformas para evaluar la destrucción física y el colapso logístico derivado de un ataque. La IA analiza las interdependencias de la infraestructura urbana que no son visibles a simple vista. El software detecta, por ejemplo, si la eliminación de una subestación eléctrica secundaria dejaría sin suministro a un búnker de comunicaciones.
«La integración de gemelos digitales en el ciclo de toma de decisiones permite una comprensión del entorno urbano sin precedentes», señaló un documento de análisis de capacidades tecnológicas del Departamento de Defensa de los Estados Unidos.
El uso de estas réplicas virtuales también se extiende a la protección de infraestructuras propias, lo que permite a los Estados identificar sus propios puntos débiles frente a posibles ataques cibernéticos. La herramienta permite diseñar planes de contingencia más efectivos para la reparación de daños y el mantenimiento de servicios esenciales.
