InicioeconomiaLa agricultura argentina se prepara para una campaña 2026/2027 con costos elevados

La agricultura argentina se prepara para una campaña 2026/2027 con costos elevados

El aumento en los precios de insumos y energía desafiará la rentabilidad del sector. Expertos señalan que la precisión técnica y la elección de cultivos serán fundamentales para navegar el nuevo escenario económico.

La próxima campaña agrícola 2026/2027 se presenta con una ecuación económica muy diferente a las anteriores, marcada por el aumento sostenido de los costos de producción. Este contexto exigirá a los productores una mayor precisión en las decisiones agronómicas para mantener la rentabilidad.

Uno de los factores clave es el incremento en el precio de los insumos. Un caso representativo es la urea, cuyo valor pasó de 580 dólares por tonelada en enero a 850 en abril. Ante esta situación, se recomienda ajustar las dosis de fertilización con apoyo de análisis de suelo y considerar el cultivo antecesor, lo que podría impulsar el uso de fertilizaciones biológicas y cultivos de servicio.

Paralelamente, los costos energéticos experimentan un alza significativa a nivel global, impactando directamente en los fletes y en los derivados de la industria petroquímica. Este aumento también repercute en las negociaciones por labores agrícolas, lo que podría llevar a una selección más cuidadosa de los lotes a sembrar y a reorientar algunos hacia la producción ganadera.

En resumen, se prevé un escenario donde se necesitarán más toneladas de granos para cubrir los costos de insumos, con una posible desmejora en la relación insumo/producto y un aumento del riesgo empresario.

En cuanto a la asignación de cultivos, el 2026 se perfila como un año favorable para las oleaginosas, respaldado por el sostenido incremento en los precios de los aceites para biocombustibles. El precio del aceite de soja, por ejemplo, aumentó un 35% en lo que va del año, alcanzando su nivel más alto desde mediados de 2023.

Los analistas sugieren que, si bien no será un año para cambios bruscos en la conducción de las empresas, tampoco se deberán postergar las inversiones necesarias. La recomendación general es mantenerse atento al contexto económico-político, analizar bien los mercados de venta y aplicar rigurosidad técnica en cada actividad para navegar la incertidumbre.

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