Carlos Presti se refirió al ataque como un «acto de guerra» en el marco del 44° aniversario del conflicto de Malvinas, generando un fuerte rechazo en la oposición, que exigió una rectificación pública.
En el marco del 44° aniversario del inicio del conflicto por las Islas Malvinas, el ministro de Defensa, Carlos Presti, generó un debate nacional al referirse al hundimiento del ARA General Belgrano. Durante una entrevista con A24 el pasado 2 de abril, el funcionario, quien tuvo una carrera de 41 años en el Ejército, describió el ataque como un «acto de guerra», en un contexto donde las fuerzas «estaban en combate».
Estas declaraciones contrastan con la postura sostenida durante décadas por una parte de la sociedad y sectores políticos, que consideran el hecho como un ataque ilegal, dado que el buque se encontraba fuera del área de exclusión establecida por Gran Bretaña al momento del ataque.
La respuesta política llegó desde la Cámara de Diputados. El legislador socialista Esteban Paulón presentó un proyecto de resolución para expresar su «más enérgico repudio» a las palabras del titular de Defensa, considerándolas una «ofensa inexcusable» para los familiares de los caídos y para la población. Paulón exigió una rectificación pública y urgente, recordando que el Belgrano se encontraba a 231 millas marinas de la zona de conflicto cuando fue impactado.
El hundimiento del ARA General Belgrano significó la mayor pérdida de vidas para las fuerzas argentinas en todo el conflicto, con 323 fallecidos, representando casi la mitad de las bajas totales de la guerra.
La polémica reabrió el debate sobre la memoria histórica en un año de especial sensibilidad. Mientras el Gobierno sostiene una mirada técnica-militar sobre los sucesos de 1982, la oposición busca reforzar el consenso sobre la soberanía y el respeto a los caídos.
