La 45ª edición de ARCOmadrid consolidó su rol como puente entre Europa y Latinoamérica, con una destacada participación de galerías argentinas que lograron ventas y captaron la atención de coleccionistas y la realeza española.
La 45ª edición de la Feria Internacional de Arte Contemporáneo ARCOmadrid, celebrada a principios de marzo, reafirmó su posición como referente del mercado español y punto de encuentro entre Europa y América Latina. Con la participación de 211 galerías de 30 países y la visita de 95.000 personas, el evento mostró un repunte en las ventas y un firme compromiso con la región latinoamericana.
De las galerías internacionales presentes, casi la mitad procedían de países hispanoamericanos, con especial protagonismo para Argentina, Chile, México y Brasil. Argentina estuvo representada por 11 galerías, que participaron con un balance positivo en todas las secciones de la feria.
Un momento destacado fue la visita de los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, quienes iniciaron su recorrido oficial en el stand de la galería argentina Barro, mostrando gran interés por las obras de Agustina Woodgate. Asimismo, el Museo Reina Sofía de Madrid adquirió la video-performance Body Art (1989) del artista de vanguardia Roberto Jacoby, presentada por la galería Isla Flotante.
En la sección Perfiles. Arte latinoamericano, curada por José Esparza Chong Cuy, se exhibieron proyectos de artistas de la región que dialogan con historias locales y tensiones políticas. «Sus obras activan resonancias que permiten pensar el arte latinoamericano como un campo múltiple y en constante transformación», explicó el curador.
Entre los éxitos comerciales, la galería Nora Fisch vendió todas las obras de Rosana Schoijett, mientras que la joven artista Julia Padilla, representada por la galería Linse, obtuvo el segundo Premio Jóvenes Talentos. También se presentaron piezas de alto valor histórico, como obras de Margarita Paksa y Oscar Bony.
Maribel López, directora de la feria, destacó en su recepción a la prensa la ambición de ARCOmadrid de ser «una puerta de entrada a Latinoamérica desde Europa» y subrayó el papel fundamental de los coleccionistas latinoamericanos.
El evento no estuvo exento de un gesto de protesta: galeristas españoles se manifestaron contra el IVA del 21% que grava al sector, en comparación con tasas reducidas en países como Italia y Portugal.
