Un balance sobre el final Expoagro 2026 afirma que hubo solicitudes de crédito por cerca de US$ 10.000 millones para inversiones del sector agropecuario y agroindustrial. Que sólo el Banco Provincia registró 4.760 pedidos de crédito por $531.814 millones y US$ 738,2 millones. Y que en el stand de la provincia de Santa Fe hubo más de 4.500 solicitudes de financiamiento por unos $197.000 millones.
Pero detrás de la enorme cantidad de potenciales negocios y experiencias que representa para la agroindustria la feria de Expoagro, en este 2026 quedaron para el análisis algunas observaciones sobre un nuevo tiempo en la política que todavía no está consolidado y, sin embargo, empieza a asomar.
Por la muestra pasaron ministros, gobernadores, intendentes y legisladores de prácticamente todo el arco político. Desde el ex presidente Mauricio Macri hasta los gobernadores Axel Kicillof y Maximiliano Pullaro, quienes el lunes por la noche compartieron una mesa con autoridades de Grupo Clarín y La Nación. También estuvo el armador bonaerense de La Libertad Avanza, Sebastián Pareja, cercano a Karina Milei.
Del lado del peronismo y el kirchnerismo también hubo una presencia numerosa: el ministro bonaerense Gabriel Katopodis, el jefe del bloque de diputados de Unión por la Patria Germán Martínez y la intendenta de Quilmes Mayra Mendoza. A ellos se sumaron legisladores de la Coalición Cívica.
Pasaron además la vicepresidenta Victoria Villarruel y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, hoy enfrentadas políticamente en el Senado. También el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
En las últimas horas de la muestra también se vio al ministro del Interior, Diego Santilli, junto a los diputados provinciales Andrés De Leo, Luciano Bugallo y Romina Braga, además del diputado nacional Maximiliano Ferraro. También recorrieron la muestra los diputados Miguel Ángel Pichetto y Guillermo Michel, el gobernador de Entre Ríos Rogelio Frigerio y el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray.
Gray llegó el último día al stand de su municipio y recordó que allí ofrecen exenciones de tasas por diez años a empresas que se instalan en sus parques industriales, además de eliminar la tasa vial o a los combustibles. Según explicó, la medida busca atraer centros de distribución y plantas productivas —como los de Coca-Cola, Molinos Río de la Plata, Frávega, Coto, Disco y Carrefour— para generar empleo y actividad económica local.
Sin grandes peleas entre ellos, quizás quien mejor resumió hacia dónde había que ir fue el anfitrión territorial de Expoagro, el intendente de San Nicolás, Santiago Passaglia.
El jefe comunal destacó el crecimiento sostenido de la feria, que en esta edición superó los 700 expositores y los 200.000 visitantes, y presentó a la muestra como un ejemplo del país productivo “sin grieta”. Según sostuvo, en Expoagro se ve con claridad que el desarrollo argentino depende tanto del campo como de la industria, trabajando juntos con innovación, tecnología y valor agregado.
Passaglia afirmó que el principal reclamo del sector agropecuario sigue siendo la eliminación de las retenciones, a las que definió como un impuesto distorsivo que limita la producción y la competitividad internacional. Aun así, subrayó que el campo continúa invirtiendo y apostando al crecimiento.
En contraste, señaló que el panorama de la industria es más complejo. Según explicó, muchos empresarios industriales le transmiten preocupación por la caída del consumo, los altos costos logísticos e impositivos y la falta de acceso al crédito, lo que genera un clima de fuerte depresión en el sector.
El intendente defendió durante toda la semana esa posición “anti grieta”, que —según considera— le da buenos resultados en la convivencia política y social local. A su juicio, las discusiones ideológicas extremas —entre agrandar o achicar el Estado, o entre proteccionismo y apertura total— no resuelven los problemas del país. En cambio, propuso un Estado que funcione y una inserción “inteligente” en el mundo que defienda el trabajo argentino.
Sobre su vínculo con el gobierno nacional, señaló que no existe conflicto, pero tampoco una relación institucional activa, ya que —según explicó— actualmente no hay programas, obras ni políticas específicas dirigidas a los municipios.
Durante la conversación también resaltó algunas iniciativas locales para mejorar la ciudad y atraer turismo, como el programa de murales urbanos —que ya suma más de 300 obras— y la venta de una remera con la identidad de San Nicolás que se volvió popular entre los vecinos y cuya recaudación se destina a instituciones sociales.
